La permanencia de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete pende de un hilo. Diversas fuentes de la Casa Rosada coinciden en que su salida es inminente, ya que el costo político de mantenerlo en el cargo supera los beneficios. El principal factor es la investigación judicial a cargo del fiscal Gerardo Pollicita, que lo citará a indagatoria, junto con el desgaste en la relación con los aliados legislativos. Aunque el oficialismo logró evitar su interpelación esta semana, la presión opositora sigue en aumento.