Petróleos Mexicanos (Pemex) admitió debilidades significativas en sus controles internos y registros contables manuales, lo que resultó en la presentación de cifras financieras imprecisas durante varios años en las administraciones de Octavio Romero Oropeza y Víctor Rodríguez Padilla. Auditorías externas revelaron que la empresa reportó utilidades hasta diez veces mayores a las reales, como sucedió en 2023 cuando se informaron 110 mil millones de pesos de utilidad neta que finalmente se ajustaron a 8,151 millones de pesos. Asimismo, se detectaron pérdidas significativamente mayores a las declaradas inicialmente. Pemex reconoció que su control interno sobre la información financiera no era efectivo al cierre de 2025, poniendo en duda la confianza de inversionistas y mercados en sus datos financieros, especialmente dado que cotiza deuda en mercados internacionales y debe reportar a autoridades estadounidenses. Especialistas señalan riesgos de gobernanza y transparencia derivados de estas inconsistencias contables.