El 2 de julio de 1976, una bomba explotó en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal en Buenos Aires, causando la muerte de 23 personas y más de 100 heridos, convirtiéndose en el atentado más mortífero en Argentina hasta el ataque a la AMIA. El autor Ceferino Reato, en su libro "Masacre en el Comedor", reconstruye este evento y el papel crucial de José María "Pepe" Salgado, un joven de 21 años de familia conservadora y antiperonista que se infiltró en la Policía Federal como parte del aparato de inteligencia de Montoneros. Salgado, estudiante de Ingeniería, utilizó su acceso para colocar la bomba en un acto que Montoneros reivindicó como un éxito militar, marcando profundamente la memoria colectiva argentina.