Perú se perfila como un puente logístico clave entre Brasil y la región Asia-Pacífico, aprovechando el potencial del megapuerto de Chancay. Según información de la Agencia Andina, este puerto reduciría hasta en 22 días el tiempo de viaje marítimo de las empresas del norte de Brasil hacia China, en comparación con las rutas tradicionales. Esta ventaja geográfica se complementa con la extensa red de Tratados de Libre Comercio (TLC) que posee Perú, lo que facilita el intercambio comercial y la atracción de inversiones.