El 27 de abril de 2026, un presunto artefacto explosivo fue reportado en las cercanías de la cárcel de Villanueva en Cali, Colombia, desencadenando un despliegue de seguridad con personal antiexplosivos de la Policía Metropolitana. Se trataba de una bolsa negra con cables en su interior. Tras una inspección y una detonación controlada protocolaria, las autoridades descartaron la presencia de un artefacto explosivo, permitiendo la reapertura del paso vehicular. El comandante Herbert Benavidez destacó la importancia del aviso oportuno y el procedimiento técnico para controlar la situación, en el contexto de una ola de violencia en el suroccidente del país, que incluye un reciente ataque terrorista contra el batallón Pichincha el 24 de abril.