Expertos en Colombia descartan una inflación descontrolada a pesar de la difícil coyuntura económica, pero advierten un repunte significativo, especialmente en alimentos, para 2026. Factores como el aumento del salario mínimo en un 23% han elevado los costos laborales, impactando la estructura de precios. Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que encarecen insumos como fertilizantes, y el clima, con la posible llegada de El Niño, también presionan al alza los precios de los alimentos. Sin embargo, una tasa de cambio favorable ha moderado los costos de importación de maíz y soya, y las medidas del Banco de la República, como el aumento de tasas de interés, han sido clave para contener las expectativas inflacionarias.