El presidente Gustavo Petro expresó su indignación tras un caso de abuso sexual infantil en Usaquén, Bogotá, donde fue capturado un ciudadano estadounidense. Petro afirmó que la intención desde Miami es "convertirnos en un prostíbulo pervertido", sugiriendo que extranjeros con fines de explotación sexual buscan en Colombia lo que no pueden hacer en su país debido a la represión. Propuso la implementación de "visas de sanidad" para ciudadanos estadounidenses, similar a las visas que EE. UU. exige a colombianos, para prevenir la entrada de pedófilos. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, también rechazó el incidente, enfatizando que no hay lugar para el maltrato infantil en la ciudad. Tres menores, de 4, 7 y 15 años, fueron puestos a disposición del ICBF.