El presidente Gustavo Petro, durante las marchas del 1 de mayo de 2026 en Medellín, redobló su apuesta por una Asamblea Nacional Constituyente, desafiando al próximo Congreso, que se instalará el 20 de julio, a cumplir el "mandato del pueblo". Petro criticó al actual Legislativo por no estar a la altura histórica y advirtió que, de prosperar la iniciativa, el próximo gobierno deberá promulgar la convocatoria. Defendió sus reformas sociales, destacó la tasa de desempleo más baja del siglo y afirmó que el sector salud generó 360.000 empleos. Planteó la Constituyente como un mecanismo para reordenar las reglas del juego frente a grandes intereses económicos.