La Registraduría Nacional del Estado Civil confirmó oficialmente el 3 de junio el cierre del 100% del escrutinio de votos para la Presidencia de la República, tanto en Colombia como en el exterior. Este proceso, validado por jueces, reveló una notable estabilidad, con reclamaciones de distintas fuerzas políticas que no excedieron el 0,7% del total de mesas instaladas. Dicha cifra descarta categóricamente las acusaciones de presunto fraude electoral esgrimidas por algunos sectores, consolidando así los resultados de la primera vuelta presidencial y la legitimidad del proceso democrático.