El Índice de precios de los alimentos de la FAO registró en marzo un aumento del 2,4% respecto a febrero, promediando 128,5 puntos, lo que representa el segundo incremento mensual consecutivo. Este alza, impulsada principalmente por los aceites vegetales, la carne y los cereales, se atribuye a factores como el conflicto en el Cercano Oriente y las dudas sobre el acceso a fertilizantes, que han afectado los precios energéticos y la oferta de productos básicos. Los aceites vegetales experimentaron un incremento del 13,2% interanual, la carne un 8% y los cereales un 0,6%, mientras que los lácteos descendieron un 18,7% y el azúcar, aunque más bajo que el año anterior, alcanzó su nivel más alto desde noviembre de 2025.