El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, emitió esta semana un contundente ultimátum a los grupos armados ilegales: someterse a la justicia o enfrentar las consecuencias. Aunque no detalló las acciones concretas, el mensaje se interpreta como el primer indicio de su política de seguridad. La advertencia está dirigida especialmente a alias Iván Mordisco y alias Calarcá, máximos comandantes de las principales disidencias de las Farc, quienes hasta hace poco participaban en mesas de diálogo con el gobierno de Gustavo Petro bajo el marco de la “paz total”.