El Senado de México ha aprobado reformas a la Ley de Vivienda, autorizando a organismos públicos como el Instituto Nacional del Fondo para la Vivienda de los Trabajadores (Infonavit) y el Fondo de Vivienda de los Trabajadores al Servicio del Estado (Fovissste) a utilizar los fondos ahorrados por los trabajadores. Estos fondos podrán ser empleados en la adquisición, rehabilitación, construcción y autoproducción de viviendas, así como en la urbanización de terrenos destinados a unidades habitacionales. Esta medida amplía las posibilidades de acceso a la vivienda para los trabajadores mexicanos al permitir un uso más flexible de sus aportaciones.