El 1 de julio, México, Estados Unidos y Canadá iniciarán la primera revisión formal del T-MEC, donde decidirán si extienden su vigencia por 16 años más o inician un periodo de revisiones anuales. Aunque el tratado no desaparecería de inmediato, la incertidumbre aumentaría, especialmente por el riesgo de perder las exenciones arancelarias para productos que cumplen con las reglas de origen. Tax Foundation calcula que eliminar este beneficio generaría un costo adicional de 466,000 millones de dólares en aranceles entre 2027 y 2036, equivalente a unos 300 dólares por hogar en 2027. Esto reduciría el PIB estadounidense en 0.1% y provocaría la pérdida de 95,000 empleos de tiempo completo.