El fallo favorable en el juicio por la estatización de YPF en 2012 representa un alivio económico crucial para Argentina, evitando un desembolso de aproximadamente US$ 16.100 millones. Este monto habría impactado severamente las finanzas del país, equivaliendo al 46,6% de las exportaciones del agro en 2026, 3,4 años de recaudación impositiva del campo, y 16 años de ajuste energético. El ahorro obtenido es superior a los desembolsos netos negociados con el FMI y habría llevado las reservas netas del Banco Central a un déficit de US$ 15.825 millones, comprometiendo la estabilidad del peso. El fallo también libera al gobierno de la necesidad de duplicar esfuerzos en acumulación de reservas o enfrentar un nuevo default técnico ante los exigentes vencimientos de deuda de 2026.