A dos meses del fallecimiento del sargento Javier Figueroa en Puerto Varas, el 11 de marzo, la investigación ha revelado un nuevo y desconcertante antecedente: la llamada al 133 que originó el operativo en el que resultó herido provino de un teléfono asociado al propio sargento. Este dispositivo fue encontrado sin chip en su mochila, planteando serias dudas sobre cómo se efectuó la llamada y quién fue el responsable. A pesar de que el disparo que recibió Figueroa provino de su propia arma y no se han encontrado rastros de terceros en ella ni en el ADN de su compañero, la Fiscalía continúa trabajando para esclarecer las circunstancias exactas de su muerte, ya que no hay conclusiones definitivas sobre lo ocurrido esa madrugada.