La comisión especial que preside Roberto Sánchez ha incurrido en gastos de más de S/2 millones en salarios durante sus más de dos años de funcionamiento, sin haber presentado aún un informe final. Este gasto considerable, destinado a remunerar a los miembros y personal de la comisión, ha generado cuestionamientos dado que los resultados o conclusiones definitivas aún no se han materializado. La comisión, encargada de abordar una temática específica, ha extendido su plazo de funcionamiento, acumulando estos costos salariales sin una entrega concreta que justifique la inversión realizada hasta la fecha, lo que plantea dudas sobre su eficiencia y productividad.