Rosario Central debutó en la Copa Libertadores con un empate 0-0 ante Independiente del Valle en su estadio, el Gigante de Arroyito. A pesar de contar con Ángel Di María en la formación inicial y jugar casi media hora con un hombre de más tras la expulsión de Sornoza, el equipo local no logró concretar sus oportunidades de gol. La Academia tuvo las mejores ocasiones, pero careció de definición, mientras que Independiente del Valle también generó peligro. El partido, disputado el [fecha no especificada en el artículo], terminó en paridad, dejando un sabor a poco para Rosario Central ante su afición.