Rosario se juega su lugar en la minería mientras consumo, precios y negocios entran en zona de conflicto 29.03.2026

Rosario se encuentra en una encrucijada estratégica, disputando su rol en negocios emergentes como la minería y la logística, mientras la economía general opera a dos velocidades. La Terminal Puerto Rosario (TPR) se posiciona como un actor clave, especialmente tras la reciente incorporación del grupo liderado por Mariano Grassi como socio, junto a Ultramar. Este movimiento ocurre en un contexto agrícola favorable, con precios internacionales altos y demanda histórica, lo que acelera planes de inversión de más de 300 millones de dólares en TPR, condicionados a la extensión de la concesión. La competencia por ser la salida natural de minerales es intensa, requiriendo un lobby activo y una estrategia conjunta público-privada para posicionar a Rosario frente a otras alternativas logísticas. Paralelamente, el consumo sigue deprimido, el financiamiento se deteriora y los precios de bienes de consumo y derivados del petróleo amenazan con nuevas subas, complicando el equilibrio inflacionario del gobierno. En el ámbito local, la licitación del estacionamiento medido genera polémica por antecedentes de oferentes, y la recolección de residuos y la agenda energética, incluyendo el hidrógeno verde, presentan desafíos estructurales. La Bolsa de Comercio de Rosario se perfila como articulador, a la espera de anuncios del ministro Caputo sobre la política monetaria y su impacto en el crédito y la economía real.














