Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, solicitó licencia al cargo en medio de acusaciones del gobierno de Estados Unidos que lo vinculan con el crimen organizado. El Congreso del Estado de Sinaloa aprobó la licencia, designando a Yeraldine Bonilla como primera gobernadora interina. Según cifras oficiales, 2025 cerró con un número alarmante de delitos en Sinaloa, que apenas comienza a disminuir, dejando índices de violencia inestables. Rocha Moya prometió aclarar las acusaciones, mientras que el exministro Arturo Zaldívar explicó que, al pedir licencia, el mandatario perdió el fuero constitucional. La oposición celebró la decisión del gobernador.