SAF: "Si no fuera por los privados, muchos abuelitos se quedarían con medio plato" 16.06.2026

El Sistema de Atención a la Familia (SAF) en Cuba enfrenta una crisis severa debido a la falta de recursos estatales, dependiendo en gran medida del sector privado y las cooperativas para su funcionamiento. La situación es tan precaria que el gobierno autorizó en febrero los hogares de atención comunitaria, gestionados por cuenta propia, para complementar la red de comedores. Estos nuevos centros, aunque pensados para zonas rurales, se han extendido a La Habana ante la ausencia de alternativas estatales. Los comedores existentes, como El Río en Plaza de la Revolución, dependen de donaciones de mipymes para ofrecer menús completos, ya que el postre ha desaparecido y el Estado solo aporta una cantidad mínima de alimentos. Las autoridades reconocen que los locales del SAF, que atiende a 76,000 personas, están en estado lamentable y requieren inversión municipal del 1% de su presupuesto. Otros comedores, como el Villanueva en Boyeros, sufren de escasez de alimentos, falta de transporte y condiciones laborales precarias para el personal, lo que, sumado a la inflación, dificulta la atención a los jubilados.















