Se prevé que la crisis del pollo en Noruega se extienda hasta finales de año y que la escasez de carne de pollo nacional sea mayor de lo estimado anteriormente. Según Nationen, la Dirección de Agricultura ha revisado significativamente a la alza la estimación de la necesidad de importación. En junio, los aranceles sobre el pollo se redujeron por primera vez de 48,40 coronas a 10 coronas, como consecuencia de un brote de salmonela que ha provocado escasez de huevos de incubación y pollitos de un día para sacrificio. La industria no ha podido cubrir la demanda con productos noruegos.