Sebastián Sichel, actual alcalde de Ñuñoa, describe su cargo como el más feliz que ha desempeñado, destacando la cercanía con las soluciones y la conexión con la ciudadanía. Sin embargo, es crítico con el gobierno de José Antonio Kast, señalando una falta de propósito y descoordinación en La Moneda, ejemplificada por la dificultad para identificar con quién dialogar sobre problemas comunales. Sichel defiende fervientemente la exención del pago de contribuciones para la primera vivienda de adultos mayores, argumentando que el Estado debería gravar a los más ricos y no presionar a los vecinos. También expresa preocupación por la integración de Ñuñoa en un SLEP inferior, anticipando una nivelación a la baja en la calidad educativa.