El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Luis Cordero, afirmó este lunes que las instituciones públicas no poseen el mismo nivel de intimidad bancaria que las personas naturales, a raíz de la discusión sobre el secreto bancario y su posible eliminación. Esta declaración surge en el contexto de un debate más amplio sobre la transparencia financiera y el acceso a la información bancaria. La postura del ministro sugiere una diferenciación legal y práctica en la confidencialidad de los datos financieros entre entidades estatales y ciudadanos individuales, lo que podría tener implicaciones significativas en la supervisión y regulación financiera.