La suspensión del programa Mi Casa Ya ha reducido drásticamente las ventas de vivienda nueva, dejando a Colombia con un 62% de hogares arrendatarios frente a un 38% de propietarios. El presidente ejecutivo de Fedelonjas, Mario Andrés Ramírez Peña, señaló que el sector creció apenas un 2% en el primer trimestre de 2026, muy por debajo del promedio histórico del 3%. La crisis se agrava por el aumento del salario mínimo, considerado desbordado, y una inflación que podría cerrar el año entre 6% y 7%. Además, 415.000 nuevos hogares se forman cada año sin el stock suficiente de vivienda nueva, presionando los precios de la usada y los arriendos.