La investigación sobre el asesinato del periodista judicial Cristian Herrera en Cúcuta revela un plan meticulosamente orquestado desde la cárcel de Valledupar por alias Porras, cabecilla de la banda "La Familia P". Herrera fue ultimado cobardemente por la espalda el 6 de junio, mientras sus escoltas se ausentaban, tras ser objeto de inteligencia y seguimiento durante días por parte de sicarios y "campaneros". El análisis de más de 400 horas de grabaciones de cámaras de seguridad permitió identificar al sicario, alias Demonio, y a sus cómplices, Jhon Sebastián Duque Andrade, Wilmer Alexander Portillo González y Angélica Vesga Arelis, quienes fueron capturados. Las motivaciones apuntan a las constantes denuncias de Herrera sobre la criminalidad en Cúcuta y sus presuntos nexos entre la clase política y grupos armados, una labor que ejerció durante más de 20 años.