La senadora Yasna Provoste declaró contundentemente que la megarreforma tributaria del gobierno, tal como está formulada, no contará con sus votos. Su rechazo se basa en que la iniciativa, según sus cálculos, reduciría la recaudación estatal en 5 mil millones de dólares en régimen, afectando servicios públicos. Provoste criticó específicamente la propuesta de bajar el impuesto corporativo sin compensaciones y la reiterada inclusión de la repatriación de capitales. Además, censuró el proceso de tramitación en la Cámara de Diputados, calificándolo de atropello y diálogo de sordos, y contrastó esta forma de actuar con la necesidad de diálogo y argumentos que, a su juicio, debe primar en el Senado.