Si quiere que la IA se vaya al traste, Trump podría ser su aliado 07.07.2026

El presidente Donald Trump está centrando cada vez más sus ataques en la industria de la inteligencia artificial en su búsqueda de victorias políticas tras una serie de fracasos de alto perfil. A pesar de sus promesas iniciales a Silicon Valley de no intervenir, la administración de Trump está considerando imponer regulaciones estrictas y adquirir participaciones gubernamentales en los principales laboratorios de IA. Este cambio ocurre en medio de una "maldición de Trump", donde sus intervenciones en deportes, comercio y conflictos extranjeros —como la guerra con Irán— han resultado consistentemente en desenlaces negativos. Si bien el gobierno busca frenar el dominio tecnológico de China, el país asiático ha respondido desarrollando modelos eficientes e independientes y restringiendo el acceso estadounidense. Como consecuencia, innovaciones americanas como Mythos de Anthropic y GPT-5.6 Sol de OpenAI se encuentran actualmente estancadas en revisiones de seguridad. Los expertos sugieren que la posible interferencia regulatoria de Trump podría, inadvertidamente, reventar la burbuja de valoración de la IA y obstaculizar la competitividad de Estados Unidos frente a China.
















