Sin paz política. Aferrados a la tabla salvadora de la economía 24.05.2026

El gobierno de Javier Milei enfrenta una semana marcada por tensiones internas y una gestión que se resigna al desorden, mientras el presidente apuesta todo al repunte económico como tabla de salvación. A pesar de la confrontación política y las disputas domésticas que merman su capital simbólico, Milei parece disociar estos planos, enfocándose en controlar la inflación y estabilizar variables macroeconómicas para generar bienestar. Esta estrategia, impulsada por su naturaleza de economista, lo lleva a mostrarse prescindente de la política y reticente a intervenir en las rencillas internas, incluso cuando él mismo ha sido desautorizado en ocasiones recientes. El liderazgo se ve afectado por lazos personales que dificultan decisiones firmes, y la dinámica de funcionamiento del gobierno parece incluir una dosis habitual de desorden e internas, configurando dos bandos paralelos que se preparan para una confrontación mayor. Si bien el ministro de Economía, Luis Caputo, vislumbra una mejora en las expectativas económicas tras datos favorables, la realidad del consumo y el poder adquisitivo sigue siendo desfavorable, y el gobierno se enfrenta al desafío de crecer para mantener el equilibrio fiscal. Paralelamente, existe un gran entusiasmo por una posible visita del Papa Francisco, vista como una oportunidad para generar expectativas positivas y capitalizar movilizaciones masivas, aunque la visita papal podría traer consigo mensajes de carácter social y de diálogo.














