El juicio por el caso Skanska, que comenzó en 2005 con una denuncia de la DGI, llegó a una sentencia de primera instancia 20 años después. El Tribunal Oral Federal condenó a cinco años de prisión al exministro Julio De Vido y a su secretario José López por cohecho pasivo y administración fraudulenta. El origen del escándalo fue una grabación de 84 minutos en la que el gerente comercial de Skanska Argentina, Javier Azcárate, confesó que la empresa pagaba comisiones del 5% del contrato para asegurarse la adjudicación de la ampliación de dos gasoductos. Azcárate afirmó que "ya sabían, antes de presentar la oferta, que iban a ganar", revelando un sistema de cartelización y reparto de obras.