En el marco de la quiebra de SanCor, el síndico Juan Tomat denunció al juez Marcelo Gelcich por montar un mecanismo para neutralizar el control independiente de la sindicatura, designando sin sorteo legal a la contadora Lucila Inés Prono como coadministradora. Según la denuncia, esta coadministración asumió funciones exclusivas del síndico, mientras que los síndicos disidentes fueron relegados y hostigados. Se menciona la desaparición de 24.640 kg de queso bajo resguardo judicial, con un faltante de al menos u$s 209.440, que el juez no investigó. El síndico solicita a la Corte una investigación urgente.