El lanzamiento del álbum del Mundial 2026 por Panini desató escasez inmediata en canales minoristas tradicionales, generando un mercado paralelo online con sobreprecios de hasta el 130% sobre el valor oficial de $2.000 por sobre. La figurita de Lionel Messi, ante la especulación de que sería su última en un torneo de esta magnitud, alcanza cotizaciones de $50.000, evidenciando la inelasticidad de la demanda por su valor emocional. El álbum, expandido a 980 figuritas, tendría un costo mínimo de $280.000 para completarse, diseñado para incrementar el ticket promedio. Este fenómeno expone tensiones estructurales en la cadena de suministro, con comerciantes de barrio que denuncian una asignación desigual de inventario hacia grandes superficies, impactando su rentabilidad y flujo de clientes.