También hay fricción en lo digital 21.04.2026

El 18 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum pronunció un discurso crucial en la Cumbre en Defensa de la Democracia en Barcelona, contrastando con la pasividad de otros líderes mundiales. Sheinbaum enfatizó que la democracia se defiende con principios como la justicia social, la soberanía popular y los derechos, rechazando el odio y el extremismo, y proponiendo la humanidad y la mano tendida a los desposeídos como alternativa. Su visión, inspirada en figuras históricas mexicanas, promueve la igual dignidad de todas las personas, la solución pacífica de conflictos y la felicidad de los pueblos. Frente a una extrema derecha que vacía de contenido la libertad, Sheinbaum defendió la libertad en su sentido pleno, incluyendo justicia social, cooperación y la ausencia de miedo, delineando la diferencia fundamental entre el progresismo y el conservadurismo. México, a través de su discurso, reafirmó su voz propia en el escenario internacional, demostrando que otra forma de hacer política es posible y ya se está implementando, ofreciendo esperanza y un faro para los pueblos progresistas globales.














