La Comisión Europea, a través de una carta enviada por el comisario de Energía, Dan Jorgensen, ha instado a los Estados miembros de la UE a implementar medidas para reducir la demanda de combustible, no por temor a escasez, sino para aliviar la presión sobre los mercados energéticos globales, tensionados por la guerra en Oriente Próximo y el alza del petróleo. Se proponen acciones voluntarias, especialmente en el sector del transporte, inspiradas en un plan de diez puntos de la Agencia Internacional de Energía. Estas incluyen reducir los límites de velocidad en autopistas en al menos 10 km/h, fomentar el teletrabajo, implementar sistemas de tráfico alterno en ciudades y disminuir los vuelos de negocios. Bruselas también advierte contra medidas que estimulen el consumo, como la reducción de impuestos a los hidrocarburos, y subraya la importancia de la coordinación transfronteriza entre países.