El presidente interino de la Democracia Cristiana (DC), Óscar Ramírez, abordó la crítica situación financiera del partido, que incluye órdenes de embargo en sedes de Ñuñoa y La Pintana por contribuciones impagas, atrasos en sueldos y cotizaciones, y una multa del Servicio Electoral por deficiencias en la rendición de fondos para la participación política de la mujer. Ramírez señaló que estos problemas se originaron durante la dirección de Fuad Chahin y aseguró que, al finalizar su mandato interino en abril, entregarán las cuentas en mejores condiciones. Se planea suscribir un convenio con la Tesorería para regularizar los embargos y se priorizará el pago de remuneraciones una vez que ingresen fondos, esperando la aprobación del balance fiscal por parte del Servel.