La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido de que se prevé que el fenómeno meteorológico El Niño se intensifique rápidamente entre julio y septiembre, aumentando la probabilidad de eventos climáticos extremos a nivel mundial. Se espera que las temperaturas oceánicas en el Pacífico ecuatorial central y oriental se desvíen en más de 2 °C, lo que señala una tendencia de calentamiento significativa y constante que podría exacerbar las olas de calor, las sequías y las lluvias intensas en diversas regiones. La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, declaró: «Las condiciones de El Niño ya están en marcha y se prevé que se fortalezcan rápidamente hasta convertirse en un evento fuerte».