José Breijo, un preso político venezolano-uruguayo de 73 años, ha recuperado su departamento en Caracas tras más de dos años de detención, pero lo encontró completamente desvalijado. Breijo fue detenido en 2023 después de fotografiar una bandera con inscripciones árabes, pasando por varias cárceles antes de ser liberado bajo la Ley de Amnistía y ser puesto bajo arresto domiciliario en su propio hogar, que había sido ocupado por un funcionario policial. Recibió las llaves de manera inesperada de madrugada, pero solo encontró algunos muebles ajenos y la ayuda de vecinos, mientras él mismo sufre de edema pulmonar. El excarcelado, sin familiares directos en Venezuela, depende de amigos para su sustento y necesita atención médica urgente, además de un teléfono para comunicarse, lamentando la confiscación de propiedades que afecta a presos políticos en el país.