El voluntario Cristofer Correia, empresario y ex político sin experiencia previa en rescates, participó en la extracción de Arnaldo Carmona, quien sobrevivió más de 30 horas atrapado bajo los escombros de un edificio derrumbado en Caraballeda, La Guaira, tras los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela. En diálogo con Infobae, Correia describió el agotamiento extremo del personal oficial: “Vi bomberos quedándose dormidos en las rotaciones de trabajo, en los escombros”. Calculó que la proporción era de un bombero por cada diez voluntarios, y denunció la falta de herramientas básicas: “Todo se hace con las uñas. Hacen falta picos, mandarrias, esmeriles inalámbricos, cinceles, guantes, tapabocas”.