El gobierno de Javier Milei prepara un proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), buscando revertir la reforma de 2012 impulsada por el kirchnerismo. El objetivo principal es restablecer la misión del BCRA a la preservación exclusiva del valor de la moneda, limitando su rol y evitando que su política monetaria se vea condicionada por las necesidades de financiamiento del Estado. Milei critica la reforma de 2012 por haber ampliado las atribuciones del banco, incluyendo objetivos como el empleo y el desarrollo económico, y considera que ha contribuido a la inflación. La iniciativa busca devolverle al BCRA mayor independencia y restringir su capacidad para asistir financieramente al Tesoro, volviendo al esquema previo a la modificación kirchnerista.