El Gobierno argentino reabrió la sala de periodistas en la Casa Rosada tras una semana de cierre, pero advirtió que se implementarán mayores controles, especialmente sobre la toma de imágenes. La decisión fue tomada el jueves por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, de quien depende la Casa Militar. El cierre se originó por una denuncia penal del Gobierno contra TN por un informe con imágenes del palacio, calificado como “espionaje”. Durante la semana sin prensa, se realizó una “revisión de sistemas de vigilancia”. No hubo sanciones, pero se endurecerán los controles. Adorni retomará las conferencias de prensa, tras su presentación en el Congreso.