En mayo de 2019, una joven madre de Puerto Montt fue brutalmente atacada por su vecino, quien la golpeó con un hacha tras negarse a darle un beso. La víctima perdió dos dedos de la mano y sufrió fracturas en dos vértebras y el cráneo. El agresor, conocido como "Joselo", fue condenado a siete años de cárcel, una pena que la víctima consideró breve.