Rosario experimenta una dualidad económica marcada: sectores orientados a la exportación y facturación en dólares avanzan con inversiones, mientras el comercio dependiente del consumo interno lucha por sobrevivir. Esta divergencia se agrava con la discusión inminente sobre el Programa Médico Obligatorio (PMO), que podría segmentar las prestaciones médicas. Empresas como La Favorita cierran por la caída del consumo urbano, y la industria textil se reconvierte hacia nichos más estables como ropa de trabajo. Paralelamente, Villa Gobernador Gálvez se consolida como polo logístico e industrial, con inversiones de Cargill en infraestructura ferroviaria y el desarrollo de nuevos parques industriales. Este escenario de dos velocidades, reflejado en datos macroeconómicos mixtos, subraya la necesidad de adaptación rápida ante un mercado en transformación.