Seis días después del doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela, los sobrevivientes del estado costero de La Guaira enfrentan una realidad devastadora. Francis Martín, de 24 años, logró salir con vida junto a su madre del edificio donde vivían en el sector de La Llanada. Ahora alojada en el hotel donde trabaja, describió la ciudad como inhabitable: sin agua, luz, edificios, supermercados ni hospitales. “Ya no hay nada, no hay nada para nosotros allá abajo”, lamentó, expresando que la recuperación tomará mucho tiempo y que le duele no poder volver a su hogar.