El oficialismo en Diputados logró la aprobación en general de un proyecto de ley que recorta los subsidios al gas natural en once provincias, incluyendo Buenos Aires, bajo la denominación de "zonas frías". Esta medida busca un ahorro fiscal de $272.000 millones, mientras que las facturas de gas podrían aumentar hasta un tercio en las áreas afectadas. A cambio, el gobierno prometió subsidiar la energía eléctrica en provincias del norte y litoral, ofreciendo exenciones tarifarias mediante decretos presidenciales, medida que generó desconfianza entre los gobernadores. La oposición criticó el recorte, argumentando que encarecerá las boletas de gas para sectores medios y trabajadores, y que el ahorro fiscal no se traducirá en beneficios directos para los consumidores vulnerables. El proyecto ahora pasa al Senado.